Escuela Rural de Niebla

Los niños y niñas, luego de imaginar la plaza de sus sueños, llevaron a cabo en un trabajo colectivo y libre esta construcción que destaca por como ellos incorporaron en el diseño los elementos naturales de su paisaje cotidiano, organizándolo de manera espontanea y original para su disfrute, sin necesidad de incorporar grandes tecnologías o exponentes de la diversión externos a su contexto. La plaza está constituida por tres espacios principales. El río con las embarcaciones, el Fuerte, y el Bosque Nativo. Todo el borde derecho de la foto muestra la desembocadura del Río Valdivia al mar, donde la plaza se extiende a través de puentes y trampolines, los niños tienen acceso a las embarcaciones para jugar dentro de ellas y en verano disfrutar del agua. En el límite inferior de la foto se pueden observar construcciones en altura que representan al Fuerte de Niebla, donde los niños vestidos de piratas ocupan este espacio como un escenario para la búsqueda de tesoros y un campo de “Paintball”. Ellos compiten con sus compañeros que habitan las embarcaciones para poder encontrar el tesoro. En la parte central están las áreas de descanso y juegos con columpios, resbalines, bicicletas y un castillo inflable custodiado por monos amaestrados, extraterrestres y los caballos, los cuales los niños cuidan, alimentan y también disfrutan. En la parte central izquierda hay un muro de escalada de colores donde habita Poseidón para mirar el mar y controlar las olas. En el diseño los niños y niñas consideraron arboles nativos para dar sombra en la plaza y la construcción de muchas luminarias para poder jugar de noche. La plaza construida por los niños y niñas de la Escuela Rural de Niebla se enmarca en las actividades de un taller de Eco-ladrillos que durante el año los ha sensibilizado frente a la problemática ambiental, ha reforzado su identidad, las formas de vida rurales y el valor de su entorno cultural, social y ambiental. Para finalizar este taller se construirá una plazoleta en la escuela con los Eco-ladrillos que los niños han juntado con ayuda de toda la comunidad de Niebla. Por eso esta actividad fue muy constructiva para el grupo que pudo empezar a soñar con un espacio de disfrute para compartir.